Tips para iniciar bien el día

Tips para iniciar bien el día

Empezar bien el día suele ser una tarea un poco difícil de cumplir. Es totalmente normal que hayan días que uno se levante con prisa porque existen decenas de cosas y pendientes por delante. Y en un intento de empezar a tacharlas de la lista, puede que nos saltemos el desayuno, al igual que muchos otros rituales mañaneros importantes para tener energía y estar bien con nosotros mismos.

Es por eso que, para velar por tu salud física y emocional, te compartiremos algunos consejos que se pueden incluir fácilmente en la rutina. No requieren grandes esfuerzos y, una vez que los pruebes, notarás cómo haciendo cambios muy pequeños puedes conseguir grandes cosas en términos de bienestar, calidad de vida y trabajo productivo.

1. Despiértate una hora antes

Está bien, lo admitimos, para muchos madrugar no es nada fácil, pero te aseguramos que vale la pena. Te permitirá disponer de más tiempo e ir con más tranquilidad, y todo ello se traduce en mejor calidad de vida. Así pues, no dudes en adelantar tu despertador entre 40 minutos y una hora.

Por supuesto, la idea es que hagas esto dentro de una buena rutina de higiene del sueño. No que te restes horas de descanso al azar.

2. No pospongas la alarma

Posponer la alarma es un mal hábito que muchas personas hacen por el mito de que ese tiempo extra les permitirá descansar lo que les ha hecho falta. Sin embargo, científicos indican que existen los ciclos de sueño y es hasta las últimas dos fases en las que el cuerpo recibe el descanso. Entonces, al programar la alarma diez minutos después, solo confundimos al cerebro y es por eso que la gran mayoría de personas amanecen desorientados y sin muestra de eficiencia en el trabajo. Entonces, lo ideal es levantarse en cuanto suena la alarma.

3. Ten una ilusión y un proyecto

Son muchas las veces en las que, nada más abrir los ojos, lo primero que nos viene a la mente son los problemas y las preocupaciones.

Si focalizamos el pensamiento en esas dimensiones saldremos de la cama con desánimo y muy pocas ganas. Un cambio de actitud siempre nos ayuda a conseguir grandes cosas. Toma nota de lo que puedes hacer para evitar que todo lo que llene tu mente sean las preocupaciones:

  • La noche anterior, antes de irte a la cama, ya debes tener planeadas las cosas que vas a hacer al día siguiente. Si tienes alguna preocupación, lo más adecuado es haber establecido estrategias de afrontamiento la tarde anterior. De ese modo, acudimos a la cama relajadas sabiendo que tenemos “un plan” y, a su vez, despertaremos por la mañana con más motivación.
  • Al abrir los ojos, tómate 5 minutos de descanso en la cama para pensar. Visualiza qué ilusión tienes ese día: ir a dar un paseo, quedar con una amiga, ir a nadar, comprarte un libro, ir un rato a la playa o salir a cenar con tu pareja. Ponte una ilusión y un objetivo para ese día y verás cómo las horas pasan más rápido.
  • ¿Ya has probado el mindfulness? ¡Considéralo! Es una práctica que también podría ayudarte a gestionar adecuadamente tus pensamientos y a empezar bien el día.

4. Bebe un vaso de agua

Para mayor eficiencia en el trabajo y el día, un vaso de agua es un modo perfecto.

Hay quienes disfrutan de un vaso de agua tibia con  limón media hora antes de desayunar. Si te animas a hacerlo tú también, lograrás hidratarte, depurar el organismo, eliminar toxinas, aumentar tu bienestar y obtener una buena dosis de energía, así como también algunas vitaminas y minerales.

5. Da un paseo de 20 minutos para empezar bien el día

Hay quien hace yoga para empezar bien el día, otros practican meditación, pero si hay algo que cuidará por igual de tu mente y cuerpo es salir a dar una pequeña caminata de 20 ó 30 minutos. Ponte un buen calzado, respira hondo y libera tu cabeza de todo tipo de preocupaciones. Esto mejorará tu salud y eficiencia en el trabajo y día.

6. Toma un desayuno adecuado

Te has levantado una hora antes, has salido a andar y te has dado una buena ducha. ¿Qué toca ahora? Es el momento de desayunar con tranquilidad y sin prisas, disfrutando de cada bocado y de cada instante de esas primeras horas del día antes de realizar un trabajo productivo. Tu desayuno debe incluir algo de proteína, algo de fibra y vitaminas.

Opción 1

  • Una tortilla con espinacas.
  • Un tazón con yogur griego, frutos secos, pasas y uvas.
  • 1 taza del té que prefieras.

Opción 2

  • Bebida de almendras.
  • Pan de centeno tostado untado con tomate y aceite de oliva.
  • 1 manzana verde.

Opción 3

  • 1 smothie con espinacas, media manzana, avena, leche de avena, medio plátano, semillas de chia y pepino.

7. Escucha buena música

Ahora es el momento de vestirte, arreglarte y de hacer esas tareas cotidianas que debes dejar listas antes de salir de casa para hacer un trabajo productivo ¿Qué tal si lo acompañamos de un poco de música? La que más te guste, la que más anime tu corazón, despeje tu mente y que ponga energía a tus ánimos.

Una buena canción o una buena melodía es esa banda sonora que alegra la vida y que nos ayuda a empezar bien el día. Así que, ¡disfrútala!

8. Ten una buena actitud antes de salir de casa

Estás a punto de cerrar la puerta de tu casa y no volverás a ella hasta dentro de unas horas. ¿Qué tal si dejas escapar un largo suspiro, sonríes y vuelves a pensar en esa ilusión y objetivo para tu día?

Salir de casa con una actitud positiva te va a ayudar a afrontar muchos de esos baches cotidianos, de esos problemas que todos tenemos y que siempre pueden superarse si disponemos de equilibrio interno y motivación.

Como puedes ver, más allá de lo que tengamos que hacer, es importantísimo que sepamos cuidarnos desde el momento en que abrimos los ojos. Un día atareado puede sobrellevarse mucho mejor si desde temprano nos hemos procurado un buen autocuidado.